Titulo
Estoy buscando un mundo para ese extraño que se refugia solitario en su mundo, no se da cuenta que esta colapsando poco a poco y necesitaria una de esas naves de evacuacion para poder escapar al final inminente al cual esta destinado. De seguir sentado ahi, pensativo, triste y sosteniendo su dispositivo movil en sus manos, dudo que pueda mejorar su situacion. ¿Quien soy yo?, es una pregunta dificil de responder, pero para poder graficarlo de alguna manera soy ese viento que sopla cuando los humanos ponen su mirada perdida en la lejania, soy la brisa que alivia el sofoco del sol en los dias de verano y ese rayo de sol en el cual nos reconfortamos de pisar descalzos en invierno. Soy testigo omnipotente de todo lo que gira en torno a las personas, puedo leer sus mentes y puedo susurrarles al oido cosas que ellos atribuyen a su conciencia, y esto ultimo es lo que estoy por hacer con ese infeliz que se hunde sobre si mismo. Me acerco sigilosamente en forma de viento, me cuelo por su oido y me introduzco en su mente, ¡pero por favor!, ¡este hombre realmente esta grave!, no alcanzo un segundo sobre sus emociones para darme cuenta de que su situacion era delicada, la cabeza de las personas suelen ser como cuadros animados y conforme a estos se pintan, se animan y la calidad de cololes con los cuales se exhiben, uno puede deducir que esta sucediendo en ese momento en su interior.
Marcos es su nombre, y su corazon navega en forma erratica sin poder encontrar un puerto, se avecina una tormenta y empieza a desesperarse. Viaja de costa a costa y solo encuentra acantilados enormes que se alzan sobre el mar, pero particularmente visita un puerto en especial el cual a diferencia de los otros no solo parece flotar lejos del nivel del mar, sino que tambien esta fuertemente amurallado y precedido por una tormenta electrica mortal. Parado a kilometros de dicho puerto uno puede observar que detras de las murallas y la tormenta, no llueve ni parece haber defensa alguna, por el contrario, el sol brilla sobre un bello cesped prolijamente cortado en el jardin de un palacio. Una estructura imponente, con dos majestuosas torres, una mas alta que la otra, un sutil estilo gotico se puede apreciar en las terminaciones laterales y el portal de entrada es para narrar un cuento aparte si intento describirlo, simplemente puedo decir que sus dueños tienen un gusto exquisito. ¿Quien vive alli dentro?, ¿por que Marcos visualizo eso detrás de un acantilado y unas murallas?, ¿acaso intenta decirnos que ese paraíso en el cual pretende vivir se encuentra precedido de una solida defensa inalcanzable?.
Luego de leer un poco de evidencias que hurgue en su mente, puedo deducir de que se trata de una mujer, la princesa de su cuento de hadas, por eso la forma de palacio, podría ser cualquier otra construcción ¿no?, evidentemente este hombre cree en los cuentos infantiles. ¿Esas murallas son sus propios medios?, yo creo que si, no en vano detrás de ellas el palacio parece no buscar defenderse. Hace mucho tiempo que marcos navega en este océano de incertidumbres, pero ahora puntualmente parece estar ahogandoce poco a poco, mas que en otros momentos. Su historia de amor parece ser interesante y mejor dejemos que lo cuente el mismo en las notas de su memoria (archivos internos que todo ser humano guarda en su mente a los que solo los espíritus tenemos acceso)
Un mundo, dos extraños y su mundo
Es 13 de julio y están por ser las 23hs aquí en el centro de mi querida ciudad, la cual por cierto vive horas de intenso frió en estas últimas semanas. Me aseguro de salir siempre con un solo abrigo lo suficientemente resguardante para evitarme una excesiva carga en la mochila, pues en el trabajo el aire acondicionado me permite manejarse cómodamente con una simple remera. Allí estaba yo, sentado en una de las paradas más desoladas del centro, esperaba el colectivo para volver a mi casa. Derrepente a la rutina de dicho momento se sumó un nuevo actor, mejor dicho una nueva actriz, una señorita que a juzgar por su apariencia ronda los 25 años, tez blanca y un cabello lacio largo color castaño. Luce muy intelectual y seria, fue lo primero que pensé, debo admitir que tenía un atractivo particular, sus prendas de vestir coqueteaban a la discreción, un suéter amarillo muy vistoso, tejido fino con unos detalles en cuello que le daban mucho estilo y para no ser menos el jean era un monumento a la austeridad que alcanzaba su punto máximo en las zapatillas gastadas que dejaban entrever años de uso. Lo único que resta describir de aquella majestuosa llegada es que cuelga de su cintura un elegante morral de cuero en el cual seguramente guarda libros de la universidad (esto último es una suposición, calculo que debe ir a la universidad, confirmaría de esta forma la imagen intelectual que digo que posee).
Estimado lector, si usted piensa que la estuve mirando desde que se acercaba a la parada hasta que se sentó a mi lado, pues esta en lo correcto, pero se equivoca si piensa que yo seré el romeo de aquella julieta, el esta por llegar, esperen unos minutos. Ahí está, viene camino a la parada como todos los días, el si ya formaba parte de mi rutina diaria, no cabía ningún análisis en ese momento, pues ya lo había hecho. Debo admitir que la primera impresión en mi persona es tomada por la vestimenta, esta dice mucho de cuanto o no importa a la persona la forma en la que pretende ser visto y créanme que este muchacho de pelo violentamente ondulado y despeinado no pretendía para nada querer resaltar en el oscuro de aquellas calles, más bien coincide con la chica nueva de la parada en el aspecto de la discreción. Jamas hable con romeo (vamos a llamarlo así, pues su verdadero nombre no lo conozco) pero deduzco que trabaja en un estudio de diseño, siempre lleva un tablero pequeño para dibujar y esos cartuchos negros grandes donde se guardan láminas. Su cara de todos los días es la de una persona que se extingue mientras marcha rumbo al descanso, realiza un gesto y una mueca en la que cuando se sienta parece denotar una leve indignación, sepa dios con que.
Creo que tanto a mi como a él, la llegada de julieta a la aburrida rutina del colectivo sumó un condimento extra para que sus ojos pudiera posarse en otra cosa que no sea el suelo que pisan sus pies mientras espera sentado el colectivo. Debe haber realizado el mismo análisis que yo y también debe haber concluido en que Julieta es una chica muy bella, cabe aclarar que romeo aparenta la misma edad, solo que más cerca de los 30. Ahí estábamos los 3 sentados, ellos uno al lado del otro, con la luna a la que le daban la espalda, cada uno mirando en direcciones distintas, ella posaba su morral sobre su falda y cruzó los pies, miraba el horizonte por el cual el colectivo se asomaría al llegar, en cambio él miraba el suelo, la vereda del frente y por momentos le echaba un ojo a las piernas de julieta, lo cual doy de fe de que eran muy sexys. Yo en esa escena era solo el fondo, un intruso de algo más fuerte que se respiraba en el ambiente, era el árbol de decoración en una obra de bajo presupuesto, árbol del cual nadie se percata que existe, pero ahí está, observando todo.
Para sorpresa de él, el colectivo que espera ella no es el mismo que el de el, y ella sube escapando de la escena, el la sigue con la mirada desde el momento en que se levanta y pisa el escalón del colectivo para irse, le observa atrevidamente la cola y realiza un extraño gesto con los ojos, diría que de aprobación y satisfacción, pero lo que mejor le pudo pasar esa noche además de esa postal sensual, fue que julieta dejó en el asiento un llavero. El colectivo iba perdiéndose en la distancia para cuando Romeo tomó las llaves y cayó en que le pertenecen a ella, primero se desilusionó de no haberse dado cuenta a tiempo, pero luego entendió como era el juego, mañana tendría la oportunidad perfecta para romper el silencio y entregarle las llaves y a cambio de eso, su gratificación y su sonrisa, aprovecharía para preguntarle algo sobre ella, su nombre, que estudia, no sabe bien, parece estar muy pensativo, y como ya vengo aclarando, estas son solo suposiciones mías, no se si realmente es lo que esta pensando, solo veo que observa las llaves en sus manos y se sonríe para sus adentros.
Jueves 14 de julio
Esta vez llegó primero Romeo, podía notar en su rostro un gesto de impaciencia, el cual encontraba una total conexión con aquella danza nerviosa que realizaban sus dedos, entre ellos colgaba un llavero, sabemos de cual hablo ,por supuesto. Sus dedos no eran los únicos que aquella noche eran víctimas de la impaciencia, también sus ojos giraban en todas direcciones, la verdad no se si para buscarla a ella o simplemente era su forma de demostrar la falta de sosiego de la cual era víctima. Todo se hizo primavera cuando desde la esquina se ve a una joven llegar radiante con sus libros en brazos y tomar asiento en aquella parada. Quizas la demora que tuvo Romeo en decidirse a entregarle las llaves corresponde a una fragil deliberación que dentro de su cabeza se estaba llevando a cabo. No podia arrebatar la situacion ni bien llegase ella, sonaria muy premeditado, tampoco podía demorarse mas de la cuenta, seria extraño que alguien demore tanto tiempo en entregarte algo que te corresponde ¿no? (insisto, para el resguardo de este humilde narrador, todo este tipo de conjeturas responde a la poca o mucha intuición que tuve en aquel momento.
- Disculpame, anoche cuando subiste al colectivo creo que olvidaste estas llaves - dijo romeo sintiéndose por dentro el rey de la noche, un héroe que a capa y espada derrotó al dragón del miedo y se atrevió a querer jugarse el premio principal de la noche, la simpatía de Julieta. Pero nuestro simpático amigo no contaba con la siguiente respuesta:
- Muchas gracias - le sonrio julieta -pero esas llaves ya estaban aca cuando llegue anoche, deben ser de otra persona y por eso las deje ahi, igualmente buen gesto el tuyo - Le volvió a sonreír amablemente pero instantáneamente volteo hacia el otro lado. Si leyo bien, pese a que romeo había pasado la noche entera imaginando un triunfo heroico, que su plan era sencillamente infalible, dicha variable que se le presentó no estaba en sus planes y mucho menos que Julieta se comportara de una forma tan “gentil” pero cortante a la vez. ¿que vas a inventar ahora campeón? pense yo, ¿que vas a sacar de la galera?, la tenes ahi sentada al lado tuyo, te regalo una sonrisa, vio tu rostro y ahora espera que des el siguiente movimiento, como en la ajedrez, esto es por turnos y si no te apresuras te va clavar un jaque mate del que no te paras mas. Ojala le hubiera podido decir todo eso. Yo por mi parte seguía expectante, juraría que compraría una Go pro, filmaría estas situaciones a escondidas de ellos y la subiria a you tube como un el nuevo reality de amor en las paradas de colectivos “La parada del amor”, la sola idea de eso me hacia mear de la risa por dentro, pero hacia afuera me comportaba como el mejor de los árboles de la obra de bajo presupuesto. Esa noche todo siguió como en la primera, silencio, miradas esquivas por parte de él y la total indiferencia de julieta, comenzaba a sentir pena por nuestro Romeo, deseaba poder ayudarlo en algo, pues si vamos al caso, el me estaba ofreciendo el entretenimiento que todos deseamos mientras esperamos el colectivo, “estoy en deuda con vos” le dije telepáticamente.
A romeo esta segunda noche no le iría mejor que la primera, todo lo contrario, cuando el colectivo que tomaba julieta se asomo en la distancia ella recibe una llamada a la que contesta diciendo lo siguiente:
- Si amor, ahi viene el colectivo y voy para casa - (silencio…) - si me fue bien, pero te cuento cuando llego, te quiero chau - (silencio nuevamente, esta vez un poco más sonriente) - si si, yo tambien chau.
Anda a regar plantas romeo, alimentar palomas en la plaza, barrer la vereda, nose que decirte (telepáticamente obvio), acaban de darte una estocada en el corazón de tus expectativas, y por si fuera poco, esta novela se vuelve mas interesante aun. Se subió al colectivo julieta, esta vez el ni la miro, ni sexual ni asexualmente, simplemente no la miro, se fue y el se quedo con la misma cara de todas las noches y afirmando con un gesto de que yo era un autentico arbol en esa escena, agarro el llavero sin importarle nada y lo tiró hacia el otro lado de la vereda, parecía enojado pero luego se sonrió, parece ser de que se ríe de esta burla que el destino le acaba de servir en bandeja. Pobre flaco, repito, cuanto tiempo habra gastado en pensar algo que no se dio ni cerca de como lo esperaba, ahora que lo acabo de ver subir a su colectivo me quedo solo pensando si mañana tendrán un material mejor que el de hoy, porque de ser así, ya se me hace agua la boca, creo que por la mañana comprare una Go pro.
Viernes 15 de julio
La ciudad parece haber averiado su termostato, la solitaria parada escenario de mi relato es lo más cercano al interior de una congeladora de carnicero y la verdad hoy espero que las cosas se pongan un poco más calientes entre mis compañeros de espera.
Ahi llega mi caballo de la victoria, al que le aposte todos mis tickets del turf, por supuesto que hablo del Romeo de esta historia que se aproxima como siempre con su mirada resignada con la vida y toma asiento apoyando su espada contra el acrílico de la parada y mira al cielo perdiendo sus ojos en el infinito. Cabe aclarar que la noche estaba totalmente estrellada, comprendo que la postal a la que atinaba los ojos de romeo, realmente eran un deleite a la melancolía, sin embargo, a toda calma que uno pudiera pretender la interrumpía un viento gélido que soplaba incesante obligando a romeo a adoptar una postura más resguardante.
1,2,3,4,5…. debe estar por llegar, si, ahi esta, como estas últimas noches doblando la esquina llega la diva del cuento, julieta que por cierto hoy a venido con un abrigo que la cubre prácticamente hasta las rodillas, color marrón de muy buen gusto, una vincha y sus intelectuales lentes, a juzgar por la acotada descripción, el lector podrá intuir de que vuestro servidor pone demasiada atención en lo que refiere a esta joven, estaría en lo correcto si así lo pensara, como he dicho anteriormente julieta me parece una total belleza, pero romeo es quien esta destinado a ganarse su atención, su simpatía y por último su cariño.
Se sentó esta vez de mi lado, siendo yo ahora un sandwich, mejor dicho, el relleno del sandwich, ellos el pan que me cobija, que desagradable analogía, pero sinceramente no pense otra. Ahora imaginen que ven esa obra de teatro infantil, los protagonistas recitan sus líneas pero entre ambos se encuentra el árbol de bajo presupuesto (el mismo de la obra de bajo presupuesto) ¿no es acaso incorrecta esa imagen?, asi lo creo yo, me levanté e hice que atendía una llamada, camine un poco alrededor de la parada y obligue a que ahora si estuvieran próximos entre sí (a la distancia de una cola de persona, es lo que pude hacer).
No pasa absolutamente nada, llevamos 10 minutos y mi caballo parece no querer adelantarse a la meta, debo intervenir pero con la suficiente delicadeza en que le es permitida a un árbol actuar en la obra (mover las hojas, sonreir para los atentos, etc.). El colectivo de romeo se aproxima y el se levanta, atrevidamente la mira antes de subirse pero ella parece no darle relevancia y sigue con un gesto de indiferencia que se apaña en que su prioridad ahi es únicamente la llegada del colectivo y no con quien esta sentada.
El colectivo que la lleva a ella en estos últimos días pasa y a ella parece no importarle, seguido de este viene mi colectivo (si, yo también esperaba el colectivo por más que el lector se preguntará cómo podía ser testigo de todo lo que narro y nunca ser interrumpido por mi propio colectivo a tomar) me paro y me dispongo para subir, a mi sorpresa ella también hace lo mismo y viajamos juntos. El colectivo iba con 4 rezagados de la noche que toman al igual que nosotros esta línea, ella se sienta en el 4to asiento, contando desde el fondo, en la fila de los asientos que viajan sin compañía, yo por mi parte me senté adyacente a ella y la hilera doble.
Viaja con el mismo gesto con el que espera el colectivo, mira por la ventana el pasar de las calles, parece una chica muy mesurada y seria, pero insisto en que tiene una belleza particular, en ese momento recibe un llamado telefónico, saca de su bolsillo un teléfono color rosa y atiende la llamada:
-Hola amor,como estas? (...) bien bien, voy para la casa de tus viejos ahora, ¿te acordas? (...) si, pero no lo pude hacer hoy, el lunes cuando salga del trabajo me tomo un taxi y lo busco, ¿dale? (...) si si, mejor hacemos asi, te quiero, beso.
Una nueva comunicación que confirmaba lo complicado que estaba ganar la carrera de caballos, ¿aposte totalmente equivocado?, para nada, con un poco de tiempo esta situación puede revertirse. Llegó el momento en que me tenia que bajar y al parecer ella iba hacia un destino más lejano, llegue a mi casa y cerré por completo este caso dentro de mi cabeza, me parecía absurdo pensar en esta situación más cuando sé que por una semana no me voy a encontrar en Córdoba porque debo viajar al interior por trabajo, que hagan lo que quieran, cuando vuelva espero sorpresas.
Lunes 25 de julio.
No viene para nada al caso resumir un poco sobre mis aventuras y desgracias en mi viaje laboral, solo puedo decir de que nuevamente estoy aquí sentado en esa endemoniada parada en la que espero rutinariamente el colectivo hace 4 años. Un poco antes de una semana tras, una pareja de jóvenes entretenía mi espera, jugando con mi fabula de amor entre ambos, aunque la verdad nada pasó entre ellos, todo quizás fue producto de mi imaginación. De “romeo” no se practicamente nada, quizás el tipo tiene novia hace muchos años y con respecto a julieta todo parece indicar que esta felizmente de novia con su “amor” con quien platico telefónicamente en dos oportunidades.
Para mi total sorpresa la siguiente escena que voy a describir se lleva el premio a la revelación del año, no vino ni primero romeo, ni primero Julieta, sino juntos tomados de la mano, mi gesto no pudo contener una apertura exagerada de ojos, se sentaron juntos (el árbol vuelve a ser el fondo de la escena) y el la abraza llevando la cabeza contra su hombro. Que imagen mas tierna estaba viendo, pero, ¿asi tan rapido fue? una semana me ausento y aquí florece el amor y parece no tener sentido todas mis conjeturas anteriores. Estoy totalmente desconcertado mirando además de la calle por donde viene el colectivo, ese par de pájaros silbantes en primavera, silbantes en primavera de invierno en este caso. No puedo escuchar bien que se dicen, porque hablan demasiado bajo y el ruido ambiente de la zona céntrica no colabora, parece ser algo con gracia ya que ella se rie, lo mira y lo besa. Cuanto amor, pensaba yo, cuanto amor para un par de desconocidos hasta hace una semana atras, aqui hay algo extraño y estoy dispuesto a revelarlo, con las pocas herramientas que como árbol poseo.
El colectivo llega para ella a lo que el la despide con un abrazo, un beso y un te quiero, ella le sonríe y solo lo besa. Ahí quedaba romeo que una sonrisa de oreja a oreja dejando en el pasado (el pasado de solo una semana) ese gesto con el que venía todos los dias, decepcionado con la vida. Vino mi colectivo, me subo y lo miro pero él se encuentra en su mundo, efectivamente mi condición de árbol aun persiste.
Durante mi viaje de vuelta a casa solo pienso una cosa ¿que paso con las llamadas de amor de julieta? cómo es posible que alguien que aparentemente visita la familia de su supuesto novio, que se llaman por “amor”, despidiéndose con un te quiero, de una semana a otra la mujer se encuentra con otro tipo, no muestra señal alguna de tristeza o de estar pasando la transición de un amor a otro, obvio que hablo desde lo poco que uno puede percibir en esos 10 min que estuve en la parada en la que parecía estar sentado al lado de Manuelita y bartolito en luna de miel. Muchas incógnitas y pocas certezas, asi me voy a dormir el dia de hoy, no me encuentro conforme con la aparente victoria de mi caballo de competición, algo no me permite conciliar su victoria.
Esa misma semana
Por suerte los intensos fríos parecen haber cesado, pues el técnico climático de la ciudad ajusto el termostato a los valores aceptables para quienes esperan un colectivo por la noche. Ese martes salí un poco más tarde y al llegar a la parada la misma escena, no tan románticamente apoyados el uno con el otro, sino riendose a carcajadas de una anécdota, al parecer, recuerdan algo que compartieron juntos la semana anterior y realiza unas ridículas imitaciones de alguien a lo que ella responde con una frenética risa. La confianza entre ellos se solidifica conforme pasan las horas (si, hablo de horas, pero que en esta historia todo parece ir demasiado acelerado como para hablar de días o meses) y nuevamente repiten el ritual de despedida al que debo realizar una pequeña observación, el la abraza diciendo te quiero y ella solo lo despide, ¿serán esas pequeñas señales las que me generan incertidumbre sobre la situación?
Lo mismo se repitió durante la semana, parecen ya una pareja conformada, es mas hubo un dia en que al llegar a horario a la parada directamente no los vi, mi imaginación vuela y me sugiere que habrán pasado una noche de amor en los telos que se encuentran próximos a la parada.
Llegado el jueves lo veo llegar a él solo a la parada del amor como he decidido en llamar, su mirada parecía un poco desconcertada, se sienta y toma su celular y comienza a escribir, lo guarda en el bolsillo y lo vuelva a sacar con una frecuencia de 3 veces por minuto, no encuentra una respuesta en esa pantalla que pueda calmarlo. Finalmente toma el teléfono y se lo lleva a la oreja, espera unos segundos y :
-Mariana, ¿pasa algo? te escribí durante todo el dia y no me respondes, intento llamarte en mi horario de descanso y me da apagado, quiero que nos veamos mañana a la salida de tu facultad, salgo un toque más temprano y te espero ahi, asi salimos a dar una vuelta, comer algo o lo que quieras, por favor cuando escuches este mensaje respondeme, besos.
¡Nuestra julieta ya tiene nombre!, le quita un poco de encanto al relato saber de que debemos llamarla como corresponde, pero bueno, hay que ser fieles a lo que uno escucha/observa. ¿que paso romeo? ¿lo dejaron plantado?, esa chica Mariana detrás de su inocente y bella apariencia se trae algo extraño, lo se por todos los indicios que estas semanas me han arrojado.
El colectivo de romeo se aproxima y yo estoy podrido de ser un árbol
-¿Tiene fuego maestro? - le dije en mi afán de que alguna vez se percaten de mi presencia.
- No vieja, disculpa, no fumo - me dijo y se subió al colectivo.
Esa había sido toda mi interacción verbal desde que lo “conozco”.
Viernes 29
Se aproxima el fin de semana y ya no veo las horas de llegar a casa, bañarme e ir de visitas a la casa de un amigo, tengo la mente puesta en mis planes para el fin de semana y casi ni presto atención a si llegan o no los tortolitos enamorados precozmente. No ocupan lugar en mi atención pero finalmente llegan, sus miradas no se encuentra, vienen juntos pero no, al sentarse ella le dice:
- mira marcos, creo que estamos yendo muy rápido y te juro que me gusta pasar tiempo con vos, pero esta situación de tener que vernos irremediablemente en esta parada todas las noches me hacen imposible sugerirte un freno.
- Disculpa, quizas no medí bien cada paso que di en estas semanas, yo solo quiero que sepas de que desde el primer dia en que te vi me enamoraste..
- Basta marcos, te lo vengo diciendo desde que salimos de la puerta de la facultad, no me repitas lo mismo que hace 2 semanas, tomalo como que pegamos onda y ya esta, no quiero tener ningún tipo de relación con nadie ahora, si sabes esperar quizas aca a un tiempo hablemos de otra cosa, te dejo por que ahi viene mi colectivo.
Lo saludo con un beso en la mejilla y se paró a la espera del colectivo, nuevamente toma la misma línea que yo ¿sospechoso no?. Antes de que ella suba, marcos la toma de la mano, la mira a los ojos y le dice que por favor guarde la rosa que le esta entregando, le dice que la quiere mucho y que el la espera todo lo que ella quiera, ella toma la rosa le sonríe, da las gracias y le dice que la guardara en su corazón pero la sonrisa que le acaba de echar es muy sombría y esto ya no es una mera suposición de quien les narra, estoy casi seguro de que esto no viene bien.
Subimos al colectivo, los mismos 4 o 5 de siempre mas ella. Mariana va hacia el fondo y se sienta en el mismo lugar de la otra vez, abre la ventanilla y tira la rosa por la ventana, ese cuadro partio mi corazon, el solo hecho de imaginar que una mujer es capaz de hacer eso me estremece y la vez enseña lo poco que conozco a las mujeres, pienso en el pobre marcos que en este momento estará subiendo a su colectivo esperanzado de algun dia tener por completo el corazón de su julileta el cual parece ser indómito e impredecible. Si algo faltaba para terminar de estremecer mi compasión fue que ella tomo su telefono, marco un numero y dijo:
-Mati, voy para la casa de tus viejos ahora, avisales, te esperamos ahi, te amo mucho.
Perdí la carrera, aposté al caballo incorrecto, pre juzgue mal a esa joven a la que tome por inocente y mesurada y por si fuera poco gaste 2 semanas de mi vida invirtiendo imaginación en esa pequeña historia de amor que fabule, por si fuera poco en los premios de la academia, nadie galardona a el árbol de la obra de bajo presupuesto, me encontraba totalmente decepcionado.
En fin...
Al siguiente lunes y los días que le sucedieron, todo volvió a la normalidad, romeo llegaba antes o después que yo, pero su mirada no se inmutaba de la clásica frustración cotidiana, yo seguía esperando aburrido el colectivo y lo acontecido las semanas anteriores quedan para el recuerdo y la anécdota, en cuanto a julieta, no volvió más a nuestra parada del amor, a veces al subir al colectivo la veo sentada al fondo, lo que quiere decir que se mudó de parada a una anterior para evitar verlo a Marcos, y esporádicamente hecha una llamada a su amor “mati”.
Esta historia puede carecer de profundidad a simple vista, pero me enseñó lo frágil y delicado que es el amor, el jugarse de cuerpo por algo que quizás es tan volátil y suave como aire mismo. La desconsideración y la falta de aprecio en gestos como sonreírle y luego lanzar la rosa al vacío la rosa en la que ese joven depositó sus pocas esperanzas, la joven que por momentos osciló entre 2 personas, asegurándose a una y vendiendo una mentira a otra y puedo pasar horas analizando que lo que vivi esas 2 semanas siendo testigo presencial (aunque en forma de árbol de obra de bajo presupuesto) sobre dos personas que eran unos completos desconocidos y que hora a hora que compartieron en esa parada fueron construyendo un mundo, un mundo que desconoce de contextos y pasados, un mundo que se vive tan intensamente como el real, pero tambien asi, algun dia el mundo encuentra su fin y si no hiciste las maletas apropiadas y tomaste el transbordador lunar, te quedas alli, justo donde se produce la implosión, y solo dios te salva amigo, solo dios te salva.