domingo, 8 de marzo de 2015

Pequeños cuentos

Titulo

Estoy buscando un mundo para ese extraño que se refugia solitario en su mundo, no se da cuenta que esta colapsando poco a poco y necesitaria una de esas naves de evacuacion para poder escapar al final inminente al cual esta destinado. De seguir sentado ahi, pensativo, triste y sosteniendo su dispositivo movil en sus manos, dudo que pueda mejorar su situacion. ¿Quien soy yo?, es una pregunta dificil de responder, pero para poder graficarlo de alguna manera soy ese viento que sopla cuando los humanos ponen su mirada perdida en la lejania, soy la brisa que alivia el sofoco del sol en los dias de verano y ese rayo de sol en el cual nos reconfortamos de pisar descalzos en invierno. Soy testigo omnipotente de todo lo que gira en torno a las personas, puedo leer sus mentes y puedo susurrarles al oido cosas que ellos atribuyen a su conciencia, y esto ultimo es lo que estoy por hacer con ese infeliz que se hunde sobre si mismo. Me acerco sigilosamente en forma de viento, me cuelo por su oido y me introduzco en su mente, ¡pero por favor!, ¡este hombre realmente esta grave!, no alcanzo un segundo sobre sus emociones para darme cuenta de que su situacion era delicada, la cabeza de las personas suelen ser como cuadros animados y conforme a estos se pintan, se animan y la calidad de cololes con los cuales se exhiben, uno puede deducir que esta sucediendo en ese momento en su interior.
Marcos es su nombre, y su corazon navega en forma erratica sin poder encontrar un puerto, se avecina una tormenta y empieza a desesperarse. Viaja de costa a costa y solo encuentra acantilados enormes que se alzan sobre el mar, pero particularmente visita un puerto en especial el cual a diferencia de los otros no solo parece flotar lejos del nivel del mar, sino que tambien esta fuertemente amurallado y precedido por una tormenta electrica mortal. Parado a kilometros de dicho puerto uno puede observar que detras de las murallas y la tormenta, no llueve ni parece haber defensa alguna, por el contrario, el sol brilla sobre un bello cesped prolijamente cortado en el jardin de un palacio. Una estructura imponente, con dos majestuosas torres, una mas alta que la otra, un sutil estilo gotico se puede apreciar en las terminaciones laterales y el portal de entrada es para narrar un cuento aparte si intento describirlo, simplemente puedo decir que sus dueños tienen un gusto exquisito. ¿Quien vive alli dentro?, ¿por que Marcos visualizo eso detrás de un acantilado y unas murallas?, ¿acaso intenta decirnos que ese paraíso en el cual pretende vivir se encuentra precedido de una solida defensa inalcanzable?.
Luego de leer un poco de evidencias que hurgue en su mente, puedo deducir de que se trata de una mujer, la princesa de su cuento de hadas, por eso la forma de palacio, podría ser cualquier otra construcción ¿no?, evidentemente este hombre cree en los cuentos infantiles. ¿Esas murallas son sus propios medios?, yo creo que si, no en vano detrás de ellas el palacio parece no buscar defenderse. Hace mucho tiempo que marcos navega en este océano de incertidumbres, pero ahora puntualmente parece estar ahogandoce poco a poco, mas que en otros momentos. Su historia de amor parece ser interesante y mejor dejemos que lo cuente el mismo en las notas de su memoria (archivos internos que todo ser humano guarda en su mente a los que solo los espíritus tenemos acceso)


Un mundo, dos extraños y su mundo

Es 13 de julio y están por ser las 23hs aquí en el centro de mi querida ciudad, la cual por cierto vive horas de intenso frió en estas últimas semanas. Me aseguro de salir siempre con un solo abrigo lo suficientemente resguardante para evitarme una excesiva carga en la mochila, pues en el trabajo el aire acondicionado me permite manejarse cómodamente con una simple remera. Allí estaba yo, sentado en una de las paradas más desoladas del centro, esperaba el colectivo para volver a mi casa. Derrepente a la rutina de dicho momento se sumó un nuevo actor, mejor dicho una nueva actriz, una señorita que a juzgar por su apariencia ronda los 25 años, tez blanca y un cabello lacio largo color castaño. Luce muy intelectual y seria, fue lo primero que pensé, debo admitir que tenía un atractivo particular, sus prendas de vestir coqueteaban a la discreción, un suéter amarillo muy vistoso, tejido fino con unos detalles en cuello que le daban mucho estilo y para no ser menos el jean era un monumento a la austeridad que alcanzaba su punto máximo en las zapatillas gastadas que dejaban entrever años de uso. Lo único que resta describir de aquella majestuosa llegada es que cuelga de su cintura un elegante morral de cuero en el cual seguramente guarda libros de la universidad (esto último es una suposición, calculo que debe ir a la universidad, confirmaría de esta forma la imagen intelectual que digo que posee).
Estimado lector, si usted piensa que la estuve mirando desde que se acercaba a la parada hasta que se sentó a mi lado, pues esta en lo correcto, pero se equivoca si piensa que yo seré el romeo de aquella julieta, el esta por llegar, esperen unos minutos. Ahí está, viene camino a la parada como todos los días, el si ya formaba parte de mi rutina diaria, no cabía ningún análisis en ese momento, pues ya lo había hecho. Debo admitir que la primera impresión en mi persona es tomada por la vestimenta, esta dice mucho de cuanto o no importa a la persona la forma en la que pretende ser visto y créanme que este muchacho de pelo violentamente ondulado y despeinado no pretendía para nada querer resaltar en el oscuro de aquellas calles, más bien coincide con la chica nueva de la parada en el aspecto de la discreción. Jamas hable con romeo (vamos a llamarlo así, pues su verdadero nombre no lo conozco) pero deduzco que trabaja en un estudio de diseño, siempre lleva un tablero pequeño para dibujar y esos cartuchos negros grandes donde se guardan láminas. Su cara de todos los días es la de una persona que se extingue mientras marcha rumbo al descanso, realiza un gesto y una mueca en la que cuando se sienta parece denotar una leve indignación, sepa dios con que.
Creo que tanto a mi como a él, la llegada de julieta a la aburrida rutina del colectivo sumó un condimento extra para que sus ojos pudiera posarse en otra cosa que no sea el suelo que pisan sus pies mientras espera sentado el colectivo. Debe haber realizado el mismo análisis que yo y también debe haber concluido en que Julieta es una chica muy bella, cabe aclarar que romeo aparenta la misma edad, solo que más cerca de los 30. Ahí estábamos los 3 sentados, ellos uno al lado del otro, con la luna a la que le daban la espalda, cada uno mirando en direcciones distintas, ella posaba su morral sobre su falda y cruzó los pies, miraba el horizonte por el cual el colectivo se asomaría al llegar, en cambio él miraba el suelo, la vereda del frente y por momentos le echaba un ojo a las piernas de julieta, lo cual doy de fe de que eran muy sexys. Yo en esa escena era solo el fondo, un intruso de algo más fuerte que se respiraba en el ambiente, era el árbol de decoración en una obra de bajo presupuesto, árbol del cual nadie se percata que existe, pero ahí está, observando todo.
Para sorpresa de él, el colectivo que espera ella no es el mismo que el de el, y ella sube escapando de la escena, el la sigue con la mirada desde el momento en que se levanta y pisa el escalón del colectivo para irse, le observa atrevidamente la cola y realiza un extraño gesto con los ojos, diría que de aprobación y satisfacción, pero lo que mejor le pudo pasar esa noche además de esa postal sensual, fue que julieta dejó en el asiento un llavero. El colectivo iba perdiéndose en la distancia para cuando Romeo tomó las llaves y cayó en que le pertenecen a ella, primero se desilusionó de no haberse dado cuenta a tiempo, pero luego entendió como era el juego, mañana tendría la oportunidad perfecta para romper el silencio y entregarle las llaves y a cambio de eso, su gratificación y su sonrisa, aprovecharía para preguntarle algo sobre ella, su nombre, que estudia, no sabe bien, parece estar muy pensativo, y como ya vengo aclarando, estas son solo suposiciones mías, no se si realmente es lo que esta pensando, solo veo que observa las llaves en sus manos y se sonríe para sus adentros.
Jueves 14 de julio
Esta vez llegó primero Romeo, podía notar en su rostro un gesto de impaciencia, el cual encontraba una total conexión con aquella danza nerviosa que realizaban sus dedos, entre ellos colgaba un llavero, sabemos de cual hablo ,por supuesto. Sus dedos no eran los únicos que aquella noche eran víctimas de la impaciencia, también sus ojos giraban en todas direcciones, la verdad no se si para buscarla a ella o simplemente era su forma de demostrar la falta de sosiego de la cual era víctima. Todo se hizo primavera cuando desde la esquina se ve a una joven llegar radiante con sus libros en brazos y tomar asiento en aquella parada. Quizas la demora que tuvo Romeo en decidirse a entregarle las llaves corresponde a una fragil deliberación que dentro de su cabeza se estaba llevando a cabo. No podia arrebatar la situacion ni bien llegase ella, sonaria muy premeditado, tampoco podía demorarse mas de la cuenta, seria extraño que alguien demore tanto tiempo en entregarte algo que te corresponde ¿no? (insisto, para el resguardo de este humilde narrador, todo este tipo de conjeturas responde a la poca o mucha intuición que tuve en aquel momento.
  • Disculpame, anoche cuando subiste al colectivo creo que olvidaste estas llaves - dijo romeo sintiéndose por dentro el rey de la noche, un héroe que a capa y espada derrotó al dragón del miedo y se atrevió a querer jugarse el premio principal de la noche, la simpatía de Julieta. Pero nuestro simpático amigo no contaba con la siguiente respuesta:
  • Muchas gracias - le sonrio julieta -pero esas llaves ya estaban aca cuando llegue anoche, deben ser de otra persona y por eso las deje ahi, igualmente buen gesto el tuyo - Le volvió a sonreír amablemente pero instantáneamente volteo hacia el otro lado. Si leyo bien, pese a que romeo había pasado la noche entera imaginando un triunfo heroico, que su plan era sencillamente infalible, dicha variable que se le presentó no estaba en sus planes y mucho menos que Julieta se comportara de una forma tan “gentil” pero cortante a la vez. ¿que vas a inventar ahora campeón? pense yo, ¿que vas a sacar de la galera?, la tenes ahi sentada al lado tuyo, te regalo una sonrisa, vio tu rostro y ahora espera que des el siguiente movimiento, como en la ajedrez, esto es por turnos y si no te apresuras te va clavar un jaque mate del que no te paras mas. Ojala le hubiera podido decir todo eso. Yo por mi parte seguía expectante, juraría que compraría una Go pro, filmaría estas situaciones a escondidas de ellos y la subiria a you tube como un el nuevo reality de amor en las paradas de colectivos “La parada del amor”, la sola idea de eso me hacia mear de la risa por dentro, pero hacia afuera me comportaba como el mejor de los árboles de la obra de bajo presupuesto. Esa noche todo siguió como en la primera, silencio, miradas esquivas por parte de él y la total indiferencia de julieta, comenzaba a sentir pena por nuestro Romeo, deseaba poder ayudarlo en algo, pues si vamos al caso, el me estaba ofreciendo el entretenimiento que todos deseamos mientras esperamos el colectivo, “estoy en deuda con vos” le dije telepáticamente.
A romeo esta segunda noche no le iría mejor que la primera, todo lo contrario, cuando el colectivo que tomaba julieta se asomo en la distancia ella recibe una llamada a la que contesta diciendo lo siguiente:
  • Si amor, ahi viene el colectivo y voy para casa - (silencio…) - si me fue bien, pero te cuento cuando llego, te quiero chau - (silencio nuevamente, esta vez un poco más sonriente) - si si, yo tambien chau.
Anda a regar plantas romeo, alimentar palomas en la plaza, barrer la vereda, nose que decirte (telepáticamente obvio), acaban de darte una estocada en el corazón de tus expectativas, y por si fuera poco, esta novela se vuelve mas interesante aun. Se subió al colectivo julieta, esta vez el ni la miro, ni sexual ni asexualmente, simplemente no la miro, se fue y el se quedo con la misma cara de todas las noches y afirmando con un gesto de que yo era un autentico arbol en esa escena, agarro el llavero sin importarle nada y lo tiró hacia el otro lado de la vereda, parecía enojado pero luego se sonrió, parece ser de que se ríe de esta burla que el destino le acaba de servir en bandeja. Pobre flaco, repito, cuanto tiempo habra gastado en pensar algo que no se dio ni cerca de como lo esperaba, ahora que lo acabo de ver subir a su colectivo me quedo solo pensando si mañana tendrán un material mejor que el de hoy, porque de ser así, ya se me hace agua la boca, creo que por la mañana comprare una Go pro.
Viernes 15 de julio
La ciudad parece haber averiado su termostato, la solitaria parada escenario de mi relato es lo más cercano al interior de una congeladora de carnicero y la verdad hoy espero que las cosas se pongan un poco más calientes entre mis compañeros de espera.
Ahi llega mi caballo de la victoria, al que le aposte todos mis tickets del turf, por supuesto que hablo del Romeo de esta historia que se aproxima como siempre con su mirada resignada con la vida y toma asiento apoyando su espada contra el acrílico de la parada y mira al cielo perdiendo sus ojos en el infinito. Cabe aclarar que la noche estaba totalmente estrellada, comprendo que la postal a la que atinaba los ojos de romeo, realmente eran un deleite a la melancolía, sin embargo, a toda calma que uno pudiera pretender la interrumpía un viento gélido que soplaba incesante obligando a romeo a adoptar una postura más resguardante.
1,2,3,4,5…. debe estar por llegar, si, ahi esta, como estas últimas noches doblando la esquina llega la diva del cuento, julieta que por cierto hoy a venido con un abrigo que la cubre prácticamente hasta las rodillas, color marrón de muy buen gusto, una vincha y sus intelectuales lentes, a juzgar por la acotada descripción, el lector podrá intuir de que vuestro servidor pone demasiada atención en lo que refiere a esta joven, estaría en lo correcto si así lo pensara, como he dicho anteriormente julieta me parece una total belleza, pero romeo es quien esta destinado a ganarse su atención, su simpatía y por último su cariño.
Se sentó esta vez de mi lado, siendo yo ahora un sandwich, mejor dicho, el relleno del sandwich, ellos el pan que me cobija, que desagradable analogía, pero sinceramente no pense otra. Ahora imaginen que ven esa obra de teatro infantil, los protagonistas recitan sus líneas pero entre ambos se encuentra el árbol de bajo presupuesto (el mismo de la obra de bajo presupuesto) ¿no es acaso incorrecta esa imagen?, asi lo creo yo, me levanté e hice que atendía una llamada, camine un poco alrededor de la parada y obligue a que ahora si estuvieran próximos entre sí (a la distancia de una cola de persona, es lo que pude hacer).
No pasa absolutamente nada, llevamos 10 minutos y mi caballo parece no querer adelantarse a la meta, debo intervenir pero con la suficiente delicadeza en que le es permitida a un árbol actuar en la obra (mover las hojas, sonreir para los atentos, etc.). El colectivo de romeo se aproxima y el se levanta, atrevidamente la mira antes de subirse pero ella parece no darle relevancia y sigue con un gesto de indiferencia que se apaña en que su prioridad ahi es únicamente la llegada del colectivo y no con quien esta sentada.
El colectivo que la lleva a ella en estos últimos días pasa y a ella parece no importarle, seguido de este viene mi colectivo (si, yo también esperaba el colectivo por más que el lector se preguntará cómo podía ser testigo de todo lo que narro y nunca ser interrumpido por mi propio colectivo a tomar) me paro y me dispongo para subir, a mi sorpresa ella también hace lo mismo y viajamos juntos. El colectivo iba con 4 rezagados de la noche que toman al igual que nosotros esta línea, ella se sienta en el 4to asiento, contando desde el fondo, en la fila de los asientos que viajan sin compañía, yo por mi parte me senté adyacente a ella y la hilera doble.
Viaja con el mismo gesto con el que espera el colectivo, mira por la ventana el pasar de las calles, parece una chica muy mesurada y seria, pero insisto en que tiene una belleza particular, en ese momento recibe un llamado telefónico, saca de su bolsillo un teléfono color rosa y atiende la llamada:
-Hola amor,como estas? (...) bien bien, voy para la casa de tus viejos ahora, ¿te acordas? (...) si, pero no lo pude hacer hoy, el lunes cuando salga del trabajo me tomo un taxi y lo busco, ¿dale? (...) si si, mejor hacemos asi, te quiero, beso.


Una nueva comunicación que confirmaba lo complicado que estaba ganar la carrera de caballos, ¿aposte totalmente equivocado?, para nada, con un poco de tiempo esta situación puede revertirse. Llegó el momento en que me tenia que bajar y al parecer ella iba hacia un destino más lejano, llegue a mi casa y cerré por completo este caso dentro de mi cabeza, me parecía absurdo pensar en esta situación más cuando sé que por una semana no me voy a encontrar en Córdoba porque debo viajar al interior por trabajo, que hagan lo que quieran, cuando vuelva espero sorpresas.
Lunes 25 de julio.
No viene para nada al caso resumir un poco sobre mis aventuras y desgracias en mi viaje laboral, solo puedo decir de que nuevamente estoy aquí sentado en esa endemoniada parada en la que espero rutinariamente el colectivo hace 4 años. Un poco antes de una semana tras, una pareja de jóvenes entretenía mi espera, jugando con mi fabula de amor entre ambos, aunque la verdad nada pasó entre ellos, todo quizás fue producto de mi imaginación. De “romeo” no se practicamente nada, quizás el tipo tiene novia hace muchos años y con respecto a julieta todo parece indicar que esta felizmente de novia con su “amor” con quien platico telefónicamente en dos oportunidades.
Para mi total sorpresa la siguiente escena que voy a describir se lleva el premio a la revelación del año, no vino ni primero romeo, ni primero Julieta, sino juntos tomados de la mano, mi gesto no pudo contener una apertura exagerada de ojos, se sentaron juntos (el árbol vuelve a ser el fondo de la escena) y el la abraza llevando la cabeza contra su hombro. Que imagen mas tierna estaba viendo, pero, ¿asi tan rapido fue? una semana me ausento y aquí florece el amor y parece no tener sentido todas mis conjeturas anteriores. Estoy totalmente desconcertado mirando además de la calle por donde viene el colectivo, ese par de pájaros silbantes en primavera, silbantes en primavera de invierno en este caso. No puedo escuchar bien que se dicen, porque hablan demasiado bajo y el ruido ambiente de la zona céntrica no colabora, parece ser algo con gracia ya que ella se rie, lo mira y lo besa. Cuanto amor, pensaba yo, cuanto amor para un par de desconocidos hasta hace una semana atras, aqui hay algo extraño y estoy dispuesto a revelarlo, con las pocas herramientas que como árbol poseo.
El colectivo llega para ella a lo que el la despide con un abrazo, un beso y un te quiero, ella le sonríe y solo lo besa. Ahí quedaba romeo que una sonrisa de oreja a oreja dejando en el pasado (el pasado de solo una semana) ese gesto con el que venía todos los dias, decepcionado con la vida. Vino mi colectivo, me subo y lo miro pero él se encuentra en su mundo, efectivamente mi condición de árbol aun persiste.
Durante mi viaje de vuelta a casa solo pienso una cosa ¿que paso con las llamadas de amor de julieta? cómo es posible que alguien que aparentemente visita la familia de su supuesto novio, que se llaman por “amor”, despidiéndose con un te quiero, de una semana a otra la mujer se encuentra con otro tipo, no muestra señal alguna de tristeza o de estar pasando la transición de un amor a otro, obvio que hablo desde lo poco que uno puede percibir en esos 10 min que estuve en la parada en la que parecía estar sentado al lado de Manuelita y bartolito en luna de miel. Muchas incógnitas y pocas certezas, asi me voy a dormir el dia de hoy, no me encuentro conforme con la aparente victoria de mi caballo de competición, algo no me permite conciliar su victoria.
Esa misma semana
Por suerte los intensos fríos parecen haber cesado, pues el técnico climático de la ciudad ajusto el termostato a los valores aceptables para quienes esperan un colectivo por la noche. Ese martes salí un poco más tarde y al llegar a la parada la misma escena, no tan románticamente apoyados el uno con el otro, sino riendose a carcajadas de una anécdota, al parecer, recuerdan algo que compartieron juntos la semana anterior y realiza unas ridículas imitaciones de alguien a lo que ella responde con una frenética risa. La confianza entre ellos se solidifica conforme pasan las horas (si, hablo de horas, pero que en esta historia todo parece ir demasiado acelerado como para hablar de días o meses) y nuevamente repiten el ritual de despedida al que debo realizar una pequeña observación, el la abraza diciendo te quiero y ella solo lo despide, ¿serán esas pequeñas señales las que me generan incertidumbre sobre la situación?
Lo mismo se repitió durante la semana, parecen ya una pareja conformada, es mas hubo un dia en que al llegar a horario a la parada directamente no los vi, mi imaginación vuela y me sugiere que habrán pasado una noche de amor en los telos que se encuentran próximos a la parada.
Llegado el jueves lo veo llegar a él solo a la parada del amor como he decidido en llamar, su mirada parecía un poco desconcertada, se sienta y toma su celular y comienza a escribir, lo guarda en el bolsillo y lo vuelva a sacar con una frecuencia de 3 veces por minuto, no encuentra una respuesta en esa pantalla que pueda calmarlo. Finalmente toma el teléfono y se lo lleva a la oreja, espera unos segundos y :
-Mariana, ¿pasa algo? te escribí durante todo el dia y no me respondes, intento llamarte en mi horario de descanso y me da apagado, quiero que nos veamos mañana a la salida de tu facultad, salgo un toque más temprano y te espero ahi, asi salimos a dar una vuelta, comer algo o lo que quieras, por favor cuando escuches este mensaje respondeme, besos.


¡Nuestra julieta ya tiene nombre!, le quita un poco de encanto al relato saber de que debemos llamarla como corresponde, pero bueno, hay que ser fieles a lo que uno escucha/observa. ¿que paso romeo? ¿lo dejaron plantado?, esa chica Mariana detrás de su inocente y bella apariencia se trae algo extraño, lo se por todos los indicios que estas semanas me han arrojado.
El colectivo de romeo se aproxima y yo estoy podrido de ser un árbol
-¿Tiene fuego maestro? - le dije en mi afán de que alguna vez se percaten de mi presencia.
- No vieja, disculpa, no fumo - me dijo y se subió al colectivo.
Esa había sido toda mi interacción verbal desde que lo “conozco”.
Viernes 29
Se aproxima el fin de semana y ya no veo las horas de llegar a casa, bañarme e ir de visitas a la casa de un amigo, tengo la mente puesta en mis planes para el fin de semana y casi ni presto atención a si llegan o no los tortolitos enamorados precozmente. No ocupan lugar en mi atención pero finalmente llegan, sus miradas no se encuentra, vienen juntos pero no, al sentarse ella le dice:
  • mira marcos, creo que estamos yendo muy rápido y te juro que me gusta pasar tiempo con vos, pero esta situación de tener que vernos irremediablemente en esta parada todas las noches me hacen imposible sugerirte un freno.
  • Disculpa, quizas no medí bien cada paso que di en estas semanas, yo solo quiero que sepas de que desde el primer dia en que te vi me enamoraste..
  • Basta marcos, te lo vengo diciendo desde que salimos de la puerta de la facultad, no me repitas lo mismo que hace 2 semanas, tomalo como que pegamos onda y ya esta, no quiero tener ningún tipo de relación con nadie ahora, si sabes esperar quizas aca a un tiempo hablemos de otra cosa, te dejo por que ahi viene mi colectivo.
Lo saludo con un beso en la mejilla y se paró a la espera del colectivo, nuevamente toma la misma línea que yo ¿sospechoso no?. Antes de que ella suba, marcos la toma de la mano, la mira a los ojos y le dice que por favor guarde la rosa que le esta entregando, le dice que la quiere mucho y que el la espera todo lo que ella quiera, ella toma la rosa le sonríe, da las gracias y le dice que la guardara en su corazón pero la sonrisa que le acaba de echar es muy sombría y esto ya no es una mera suposición de quien les narra, estoy casi seguro de que esto no viene bien.
Subimos al colectivo, los mismos 4 o 5 de siempre mas ella. Mariana va hacia el fondo y se sienta en el mismo lugar de la otra vez, abre la ventanilla y tira la rosa por la ventana, ese cuadro partio mi corazon, el solo hecho de imaginar que una mujer es capaz de hacer eso me estremece y la vez enseña lo poco que conozco a las mujeres, pienso en el pobre marcos que en este momento estará subiendo a su colectivo esperanzado de algun dia tener por completo el corazón de su julileta el cual parece ser indómito e impredecible. Si algo faltaba para terminar de estremecer mi compasión fue que ella tomo su telefono, marco un numero y dijo:
-Mati, voy para la casa de tus viejos ahora, avisales, te esperamos ahi, te amo mucho.
Perdí la carrera, aposté al caballo incorrecto, pre juzgue mal a esa joven a la que tome por inocente y mesurada y por si fuera poco gaste 2 semanas de mi vida invirtiendo imaginación en esa pequeña historia de amor que fabule, por si fuera poco en los premios de la academia, nadie galardona a el árbol de la obra de bajo presupuesto, me encontraba totalmente decepcionado.
En fin...
Al siguiente lunes y los días que le sucedieron, todo volvió a la normalidad, romeo llegaba antes o después que yo, pero su mirada no se inmutaba de la clásica frustración cotidiana, yo seguía esperando aburrido el colectivo y lo acontecido las semanas anteriores quedan para el recuerdo y la anécdota, en cuanto a julieta, no volvió más a nuestra parada del amor, a veces al subir al colectivo la veo sentada al fondo, lo que quiere decir que se mudó de parada a una anterior para evitar verlo a Marcos, y esporádicamente hecha una llamada a su amor “mati”.
Esta historia puede carecer de profundidad a simple vista, pero me enseñó lo frágil y delicado que es el amor, el jugarse de cuerpo por algo que quizás es tan volátil y suave como aire mismo. La desconsideración y la falta de aprecio en gestos como sonreírle y luego lanzar la rosa al vacío la rosa en la que ese joven depositó sus pocas esperanzas, la joven que por momentos osciló entre 2 personas, asegurándose a una y vendiendo una mentira a otra y puedo pasar horas analizando que lo que vivi esas 2 semanas siendo testigo presencial (aunque en forma de árbol de obra de bajo presupuesto) sobre dos personas que eran unos completos desconocidos y que hora a hora que compartieron en esa parada fueron construyendo un mundo, un mundo que desconoce de contextos y pasados, un mundo que se vive tan intensamente como el real, pero tambien asi, algun dia el mundo encuentra su fin y si no hiciste las maletas apropiadas y tomaste el transbordador lunar, te quedas alli, justo donde se produce la implosión, y solo dios te salva amigo, solo dios te salva.

jueves, 1 de enero de 2015

Una parte de mi en letras

Sobre el amor, la belleza y la fantasia cotidiana.
Antes que nada, cabe aclarar de que lo que estoy por narrar, si la palabra me lo permite, es una simple observación producto del escapismo imaginario al cual se somete un trabajador luego de cortar una extensa jornada laboral. Quien viaja 45 min rumbo a casa luego de 9hs de trabajo, sabe bien de que existen una variante casi infinita de sobreponerse al martirio del colectivo lleno. Algunos optan por mirar su celular, cosas que ya leyeron una hora atras, sin embargo toda estrategia es valida y la respeto, mientras que otros planean cual sera su siguiente paso rumbo al preciado asiento que esta por desocuparse, estos últimos son claramente delatados por su insistencia en voltear la mirada hacia puntos estratégicos, generalmente al fondo del colectivo. Sobre estos estrategas del anhelado asiento, podria dedicar un texto aparto, visto que me considero uno de ellos, y de los mas perversos no avergonzarme de esto.
En fin, hay muchos estereotipos sobre lo que uno detalladamente observa en el colectivo, pero no es la idea original de este texto, al cual le falto el respeto desvariando de esta manera. Lo que me trae aqui frente al teclado es otra cosa, que como bien dije en el titulo, el cual es muy exacto.
Me atrevo a decir que después de un mes de tomar el colectivo exactamente a la misma hora en el mismo lugar, se confirma algo que escribí hace mas de un mes, uno empieza a formar parte de una gran escenografía, en la cual compartimos escenario con muchos otros personajes. El carácter de secundarios y/o primarios de dicha obra, lo atribuimos nosotros mismos, digamos que somos directores y actores de lo que el guion de la cotidianidad nos brinda.
En el pasar de las hojas de la obra un día cual epifanía se tratara, sube al colectivo una de las mujeres mas hermosas que vi en mi vida. Si, así de exagerado como lo digo, una mujer (y al decirle mujer, junto con esta palabra digo que es una MUJER, con esa mayúscula tacita que en la comunicación oral podemos escucharla como un rotundo énfasis). Primero quiero comenzar por describir alguno de los aspectos mas cautivantes, los cuales me generan un prolongado suspiro (y créanme que lo hago, es francamente bella) entre estos aspectos empecemos de arriba para abajo, sin omitir absolutamente nada. Su pelo es rojizo, lacio pero con una leve ondulación, le llega pasando apenas el cuello. Se jacta de tener un rostro pálido, apenas lo justo y necesario, de facciones claramente anglosajonas, una nariz pequeña y respingada, unos labios también pequeños y discretos, por que ambos dejan espacio al protagonismo principal de su hermoso rostro, los ojos son algo sideral, que escapa a una descripcion que se aproxime a algo superior a la belleza misma. Profundos y negros, ojos que como dije, los identifico con personas de ascendencia anglosajona, esos mismos ojos que escritores europeos suelen atribuirle a bellas mujeres, muy distintos a los ojos de procedencia medio oriental o a los también hermosos ojos de ascendencia aria. De su rostro, creo que no vale insistir en la descripción, dejemos lo simplemente con que es una bonita mujer blanca de cabello rojizo y lindos ojos negros, nada mas.
Del cuello para abajo, podría decir que generalmente viste cómodas camisas sueltas, o alguna blusita, siempre elegantes, que acompaña con un jean y zapatillas del estilo Topper. Lleva consigo siempre un bolso que seguramente generaría una profunda envidia en muchas mujeres, y que me parta un rayo si me equivoco, yo un hombre poco entendido del mundo de las tendencias y las modas, ni hablar sobre gustos de las mujeres en general en cuanto a accesorios. puedo dar fe de que ese bolso debe costar un buen dinero. En resumidas cuentas, me atrevo a decir de que tiene una forma austera y elegante de vestirse, pero me guardo la descripción mas importante para el final, ese pequeño hecho que la ascendio de ser una simple mujer hermosa a pasar a formar parte del mundo de la fantasia.
Faltando 15 min para que lleguemos al barrio (se baja una parada despues que yo) ambos a esa altura seguramente ya conseguimos asiento, y una vez sentados ambos sacamos nuestros libros, yo de mi mochila y ella de su envidiable bolso. Ay mi señor, si pudiera decir lo mucho que significa para mi que una persona lea, le doto a esta persona alas de libertad, y si es una mujer fantaseo de que es la clase de persona con la que uno puede sentarse a hablar y disfrutar entre sonrisas la magia de divagar en palabras y humor. Cuando amo la elocuencia y el humor y los libros son claramente un aditivo importante en tales condiciones. Asique esta mujer, no solo es bella, ¡lee!, y mientras no consigue asiento, juega candy crush, eso es lo de menos, yo lo hago antes de dormir.
La palabra "Amor" quizás no encaja del todo en este texto, creo que podría bien encajar si de ante mano aclaro que es un mundo de fantasías desde el cual me paro y observo. Allí en ese mundo, el del colectivo cuando vuelvo a casa, esa es la mujer que "amo", me permito volar un poco en esto, bastante terrenal y aburrida es la vida, bastante complejo y difícil es realizar nuestro trabajo y hacerlo bien, bastante duro es llegar a casa y ocuparse de las responsabilidades que nos atañen fuera del mundo laboral, recordar a esa persona a la que en el mundo real le dedicamos nuestro pensamiento y cariño, aveces recordar lo difícil que es nuestra situacion en ese contexto real, sera por eso que nos permitimos enarmorarnos del aire, fantasear y fabular con encuentros casuales, una charla que quizas nunca se de, y por sobre todo, perder la cuenta de cuantas veces nos puede sacar un suspiro de ver un gesto que nos abruma con su belleza.
 Hace exactamente una hora la vi, no veía la hora de llegar a casa y poder escribir algo de todo lo que pensaba mientras caminaba de la parada a mi casa, solo se que esa fantasía al cumplir una hora, se esfuma un poco, y vuelvo a pensar en esa mujer a la cual en la vida real le dedico mis pensamientos, la que es bella sin aun poseer esas cualidades magnificas que le atribuyo a mi amiga pelirroja. Ahora si, estoy hablando de amor, y mi titulo puede reposar en paz por sobre este humilde texto que fue escrito sin realizar una "post" corrección, que salga con los errores mismos que cometemos al hablar oralmente, y si el lector es piadoso, sabrá entender. Salud.

Emiliano Misside.

La responsabilidad de saber elegir

Las decisiones pierden el carácter de ser determinadamente correctas o incorrectas al momento de tomarlas, sino que el resultado es la consecuencias de acciones realizadas posteriores a haber decidido. 
La pluma con la que escribimos nuestro destino se hace de tintas como la intuición, la suerte y por sobre todo la tenacidad de sostener lo que responsablemente elegimos, pero, ¿que seria entonces elegir responsablemente?
La palabra responsabilidad encuentra su origen en respomsum (latin) que significa una obligación o deuda del sujeto para consigo mismo. Un concepto similar es el de desglosar la palabra Responsabilidad en conceptos primos de está, como lo es la palabra "respuesta" o volviéndonos sobre el sujeto para consigo mismo, "responderse" es la palabra correcta. Comprendido esto, podemos decir que la responsabilidad es la capacidad de dar respuestas sobre las acciones que realizamos, en dos planos, uno es para con nosotros mismos y otro para con el entorno, generando así una deuda u obligación consecuente.
 Uno en su inmadurez para comprender la vida con sus fortunios e infortunios, no tiene por defecto las respuestas a cada situación que se nos plantea, por lo tanto en una situación así, ¿de que forma se puede ser responsable cuando la respuesta se encuentra fuera de nuestro alcance en ese preciso instante?, la clave esta quizás en el concepto expuesto en el primer párrafo, "Las decisiones pierden el carácter de ser determinadamente correctas o incorrectas al momento de tomarlas (es decir, "el preciso instante" que les comentaba), sino que el resultado es la consecuencias de acciones realizadas posteriores a haber decidido" concepto que nos cita a comprender que para ser efectivamente responsables en cada empresa que nos propongamos, nuestra responsabilidad va ser el resultado de un proceso de maduración que no es instantáneo, es dinámico como la vida misma y es una siembra a trabajar que espera de nuestra cosecha en un futuro, por lo tanto, cada paso que damos, transforma, nos transforma y lo transformamos.

P/s: Creo haber dejado en claro, que hablaba de una mujer muy linda.

Emiliano Misside.




El otoño y la primavera


Quizás esta sea una de las historias mas complejas que bebí de la fuente de la creatividad. No vino ami como cualquiera de mis otras tantas historias, sino que fue un susurro al oído, el cual me detuve con mucha atención a escucharlo, y de el nacieron estos pensamientos que se transformaron en una particular historia de amor, si se quiere decir. El verdadero merito no debo atribuírmelo, pues en verdad, esta es una historia que me la contó el mismísimo viento, quien es tan ancestral y sabio como la propia tierra. 
Vino en mi ayuda por que harto de contemplar a un joven que pierde su mirada en el horizonte en búsqueda de respuestas, se decidió a ejemplificar mis complejos e irreparables pensamientos en pequeños hechos que hicieron a la formación de la vida en la tierra (Si el lo dice, así debe ser...) y así poder encontrar en ellos una salida a mi omnipresente melancolía.
-Muy bien señor viento, soy todo oídos a su imponente sabiduría. - Me/le dije, pero nada pude escuchar, dentro de mi cabeza el susurro se volvía totalmente inestable, como si la reacción de la bomba atómica estuviese replicando dentro de mi cerebro en forma de ideas y signos de interrogación. Ahí fui cuando comprendí su primera enseñanza, la cual me fue entregada sin necesidad alguna de que emitir una sola palabra, solo comprender de que las respuestas que buscaba, por parte de el, no las encontraría aquí en plaza del barrio, sino que debía buscar un lugar a solas con la tierra y la naturaleza. Allí el viento y su halo de vida se harían presentes y podría , ademas de escucharlo, escuchar también mis propias verdades que la estrepitosa vida que llevo no me deja escuchar.
Ahora si, nuevamente me dispongo a escucharlo, pero esta vez en el lugar apropiado, cierro los ojos y una brisa de tintes mágicos me acaricia la cara, puedo sentir su relajante soplo, el cual me afloja los hombros y me sienta sobre una burbuja de aire que poco a poco se despega de la superficie rocosa, me balanceo sobre una paz difícil de explicar y finalmente lo puedo sentir dentro de mi cabeza.

" El otoño juro un eterno y profundo amor a la Primavera, la cual era bella como solo ella misma podía ser, y el por su parte, a duras penas se siente justo merecedor de tal conquista.
Ella amaba las flores que copaban los jardines del paraíso, y a cada paso que daba, brotaba el amor por doquier. Su filosofía no era de encontrar complicaciones en la vida, sino mas bien, enfrentar cada circunstancia con una sonrisa que evoca un sublime optimismo, y ni hablar de su talento para manifestar la alegría a través de su cuerpo.
 El otoño, en cambio, era mas bien un ser reservado, amante de la reflexión y la renovación. Quien se posaba junto a el, podía sentir como su vida era una y otra vez re-visionada, y en su cálida escucha, cualquiera podría encontrarse en una gustosa y amena charla. Profesaba una pedagogía del entendimiento, y enseñaba de encontrar las respuestas en uno mismo, pero su manía de desvestir constantemente la vida, re pensarla una y otra vez, dieron por resultado esa característica notable de el, la caída de las hojas de los arboles otoñales, un signo de renovación, quizás, pero un gran dolor de cabeza para quien busca el sosiego y una postal estática y colorida de la vida.
Así es como estos seres, aparentemente distintos el uno del otro, cruzaron miradas una tarde mientras paseaban por el rió. No viene al caso saber detalles y los motivos que los juntaron en ese momento, mejor simplifiquemoslo en una expresión "Bellas casualidades de la vida".El otoño fue sorprendido por una veloz cachetada sobre cualquier suposición previa de lo que podía llegar suceder, era protagonista de algo que nunca antes había visto ni sentido, en  compañía de la primavera él sentía que florecía todo los gris que antes pudiese haber sido su vida, sentía que desafiaba las leyes de la naturaleza y que de él florecía una plenitud emocional descomunal, sentía como su espíritu se erguía como un titan ante el opresor pudor que alguna vez lo azoto, en fin, sentía que era el mismo. Mientras caía la noche, entre palabras y risas, ella recostó su cabeza sobre su hombro y fueron testigos de como el susurro de la noche les daba paso para sellar su amor, a las orillas de ese calmo y majestuoso rió.
 La vida les dio tiempo para conocerse, poco a poco los prejuicios del uno al otro se fueron derrumbando, para edificar sobre los escombros una relación cimentada en el respeto, la ternura y  el amor. Sus vidas se llenaron de alegrías y momentos memorables, pero toda historia no alanza su madurez sin antes llegar a las situaciones desafiantes, esas que nos ponen entre la espada y la pared y debemos jugarnos todo y ser valientes para conservar lo ganado.
 Bajo esa gran nube de anhelos, pretensiones y sueños, un oscuro pensamiento se gestaba sobre el saber del otoño. No sabia como, pero una mañana despertó pensando si realmente él era merecedor del paraíso que le fue entregado, ¿si algún día la primavera podía cansarse de su compañía y encontrar alguien mejor y abandonarlo?. El otoño, en su temprana sabiduría, se percato de lo que le estaba sucediendo, percibía como poco a poco se aproximaba el invierno, un ser que lo invitaba a recordar sus antiguos miedos y desconfianzas, y que si no lograba alejarlo de su corazón, pronto sus temores se volverían realidad. Ambos se conocían desde el génesis de la vida y el otoño sabia que cuando un ser aflojaba aunque sea un poco su voluntad y su fe, una brisa helada se apoderaba de su espíritu y hacia presencia el terrible invierno, portador de miedos y rencores.
 El otoño, preocupado, no supo que hacer ante tan oscura premonición y fue victima de su gélido toque, un golpe que el invierno asesta en el corazón de los seres y los distancia de lo que mas aman.
La primavera no pudo nunca comprender como de la noche a la mañana algo los distancio por completo. No tuvo tiempo ni forma de acercarse a su amado Otoño, que de manera extraña, buscaba distancia de ella y se recluía en la soledad nuevamente.
 Fue así como el invierno logro interponerse entre el otoño y la primavera, dos seres que aun distanciados, se encuentran al cruzar miradas en el reflejo de la luna, a orillas del rió que una vez vio florecer su amor, una noche de verano en el comienzo de los tiempos."

Por Emiliano Misside y el Viento


Saudade de un bello amor

Mi cariño que, cual viento permanece inmutable en el tiempo, se regocija sobre la dulce esperanza de volver a verte.
Y así pasa mi vida...
 En recurrentes imágenes y sueños, te haces tan presente como este verso aislado, que recuerda pasados tiempos felices. 
Y así pasa mi vida...
Un beso, una caricia, mi sonrisa cómplice de la tuya y por sobre todo la dicha de ese ultimo abrazo.
Así pasó mi vida (o al menos esa parte de mi que hoy añoro tanto)...
Fantaseo volver el tiempo, valorar aquel instante y congelar esa anhelada felicidad que fugazmente se escapo de mis manos, y si de fantasías hablamos, mis fantasmas desde aquel entonces visten de almanaque rojo, sucio y gastado, no paso un día sin tacharlo.
Espero que este interminable sueño pronto me abandone, que este otoño gris se funda en mil colores y al caminar por la senda que orgullosamente hoy transito, el destino pronto te cruce en mi camino. 

Emiliano Misside.

"Ganarse" la vida

¿Cual es el concepto que uno puede tener de "ganarse la vida"? mas cuando se esta transitado un tercio de la segunda década en este mundo. ¿Para que nos sacrificamos? ¿quien dictamina el momento de iluminación en el que los proyectos de vida se vuelven definitivos?, sin lugar a modificaciones o cambios de dirección eventual, solo la triste condena de saberte desorientado en un mundo que elige prematuramente su rumbo.
Allí en ese contexto surgen millones de interrogantes en los que aveces uno busca erróneamente sosiego en las experiencias de terceros. Las respuestas se encuentran en uno mismo y si no somos capaces de encontrarlas con nuestra mentalidad del presente, por que no indagar en otros "espacio-tiempo"
 Basta con solo abstraernos un poco e imaginar una charla con nuestra mejor versión de 7 años. Me detengo en esa fotografía y me veo ahí parado frente al niño que indudablemente observo con ternura y cariño. No se ustedes pero yo de niño tenia una impronta muy curiosa y exploradora, el conocimiento no solo era una necesidad para sentirme cómodo en lugar que pisaba, sino también la tranquilidad de abrir la boca y ser escuchado con respeto. Sigo observando la fotografia, el se para frente a mi y parece no entender nada mas se alegra de saber que va ser tan grande como la gente que tanto quiere  (su familia, sus heroes, su padre que era capaz de reparar una consola de video juegos, ¡que locura!).
 Es demasiado pequeño como para que le pida perdón, perdón por que después de tantos años no le puedo decir con orgullo de que me encuentro cerca de ser el arqueólogo (su sueño), o que no conozco ninguno de esos lugares tan lindos que el ve en las revistas de national geographic y que en el amor soy tan errático que deje escapar oportunidades doradas (Mujeres tan sorprendentes que el ni imagina poder conocer).
Son demasiadas cosas, el me observa esperando oir algo a la altura de sus expectativas futuras, pero solo encuentra una persona que lo observa pero no sabe que decir. Al cabo de un rato, la situación se vuelve insostenible, me da la espalda y se va a jugar, dejándome solo e ignorándome por completo. En ese momento comprendí lo que estaba pasando. No necesitaba mas respuestas, la vida no se gana de un día para otro, debía madurar las semillas que el niño había plantado hace tantos años, el pequeño quizás no espera que le cuente que trabajo como arqueólogo en excavaciones de Egipto, espera cosas mas sencillas como un abrazo, o que cualquier anécdota por mas cotidiana y absurda que sea lo refleja tal cual se siente, un amante del conocimiento.
Ganarse la vida es eso, poder ver la fotografia de ese encuentro pluri-dimensional (Si, tambien lo enorgulleceria saber que con 23 años aun inventa palabras) entre el niño que una vez fui y mi presente, ganarse la vida es poder verlo a los ojos y sentir que merezco su respeto y admiración.
En fin, ganarse la vida es respetarnos, ser fieles a nuestros principios y por sobre todo cultivar nuestra vida con paciencia, la mejor cosecha es la que esta por venir. Lo estuve pensando detenidamente y la proxima vez que lo vea le llevo un juguete, le gustan mucho.

Por Emiliano Misside y Emiliano Misside Jr.

P/s: No quiero imaginar el encuentro del anciano con el joven que hoy soy eso podría generarme daños irreversibles en mi imaginación, por favor.

Un rosedal

¿Cuantas veces caminamos los mismos caminos sin advertir ningún cambio en el mismo? y si nos percatamos de alguno, ¿acaso cambiamos nosotros?, lo cierto es que nuestra experiencia con el entorno se vuelve nueva y dependiendo de la importancia que le atribuimos a esos pequeños detalles que se van transformando en nuestra ruta, es la medida en la que vamos viendo de a poco no solo el camino, sino el mundo de una forma distinta.
Fue así como en el estrecho camino que cruza diagonalmente la plaza del barrio, me dirigía como todos los días a la parada del colectivo. La plaza estaba sufriendo modificaciones a raíz de que estaba proyectado en ese espacio la construcción de un dispensario para el barrio. Parte del paisaje sonoro de aquella anteriormente tranquila esquina, hoy el movimiento de gente trabajando y el ruido de maquinas rompían la rutina de la espera del colectivo. Para variar, no llegar en el tiempo preciso a la parada implicaba una espera aveces eterna, y ahí es cuando decidimos aveces mirar al cielo y entretenernos encontrando formas en las nubes y observar cuanto tiempo demora en desaparecer el conejo que acabamos de visualizar, pero lo cierto es que es difícil concertarse cuando la apisonadora entra en funcionamiento. Hoy paso de mirar las nubes y mejor me encuentro una escapatoria diferente a la incomoda espera.
 Al ver hacia el costado del banco encontré una hermosa flor que crecía solitaria en aquella esquina de la plaza y lo primero que me llamo la atención es que al ver su entorno no había otra igual. En esa situación es fácil desvariar pensamientos asique al igual que con las nubes vi moldear mis ideas como si fuera un cumulo de nubes y se me ocurrio pensar que tal vez esa flor corría peligro en ese lugar donde había crecido, ¿y si acaso algún trabajador de la obra la pisaba? ¿o si es parte de la remodelacion erradicar ese banco donde me sentaba y junto con el banco desaparecía la flor?. Un espíritu de justicia botánica se apodero de mi, pensaba de que forma podria "salvar" esa flor, pero el colectivo se asoma en el horizonte de los confines del barrio y anuncia que esta heroica tarea deberá esperar a mañana. Al otro día, volví a la plaza, misma rutina, pero el colectivo llego al instante y ni siquiera tuve tiempo de volver a entrar en ese estado de pensamientos profundos, a seguir con las obligaciones cotidianas nomas.
Tecer dia desde el llamativo avistamiento, me encuentro de franco pero sin embargo voy a la plaza con una estúpida excusa de que necesitaba cargar la tarjeta (en verdad lo necesitaba, pero ¿era necesario ir hasta la parada?) llegue al banco mire la flor y se me ocurrio volver a mi casa, buscar una palita de jardinería y una maseta y llevarla a mi casa, y ahi golpeo a mi cabeza el destello de iluminación que aveces solemos tener.
Hay ciertos eventos en los cuales es mejor no intervenir, quizás todo gran rosedal natural comenzó con una pequeña y solitaria rosa y ahi estaba yo queriendo intervenir sobre asuntos que no me competen, generando inclusive un sentido de pertenencia al querer llevarla de aquella plaza y privar al barrio de observar lo mismo que yo. Decidí confiar en la suerte y terminada la obra nada paso con aquella flor que se encontraba cerca del banco, ahora puedo apreciarla y saludarla internamente cada vez que espero el colectivo.
Mejor seguir viendo nubes, ellas si que son inalcanzables y jamas podremos poseerlas y eso es lo bello, están ahí para que todos podamos volar en sus formas y sentir por momentos lo pequeños que somos ante los grandes secretos de la naturaleza.


Este entramado de palabras es de una forma u otra es una leve analogía de aquellas personas que se cruzan en nuestro camino y cautivan nuestra atención. Aveces cometemos la imprudencia de idealizar sobre ellas, inclusive tener pensamientos posesivos en los cuales nosotros determinamos que es lo mejor para esa persona. Ojala nunca lleguemos al punto de sacar la pala jardinera y desterrar a esa persona de sus raíces, los vínculos entre las personas deben de respetar los espacios de cada uno y por sobre todo regar la relación si queremos ver un rosedal que nos envuelva.

Por Emiliano Misside.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Columnas de Opinión

La obesidad informativa 

Vivimos una sociedad donde continuamente se confunde el conocimiento genuino con la retención y/o repetición de datos de los cuales podemos prescindir.
Siempre recuerdo un viejo ejemplo en el cual un pasajero de un avión comercial leía muy preocupado a través de su smartphone los datos técnicos para calcular la trayectoria del avión a "X" altura sobre el nivel del mar. Podemos categorizar como un conocimiento "saludable" de que el piloto maneje tal información, pues en su caso es vital, pero ¿el pasajero realmente necesita (o puede) manejar esa información? o ¿acaso esta realizando una ingesta innecesaria de datos?. Quizás estamos en un punto en el cual la "necesidad" de incorporar ciertos "datos" sea subjetiva, ya que cada persona sabrá justificar por que acude en su búsqueda, pero existen también otra serie de bombardeos informáticos los cuales no elegimos ingerir y sin embargo perpetúan nuestra cabeza constantemente. El acceso a redes sociales, la publicidad y los nuevos medios de comunicación móvil erosionan constantemente nuestra capacidad de asimilar el conocimiento. Llamemos "información saludable" a todo dato del cual nos aprehendemos para luego generar un conocimiento valido y necesario para vivir. Cuando esta asociación entre el dato y la generación de conocimiento no sucede, estamos muy próximos a generar una ingestión informativa innecesaria, la cual bien sabemos que consecuencias pueden traer a nuestra salud mental, si no se controla a tiempo.
Finalmente me gustaría cerrar la opinión con una reflexión. Al igual que con los alimentos, cotidianamente uno elige de que alimentarse. Uno es consciente de que existen alimentos que son mas nutritivos y otros que mas bien podemos considerar "chatarra" y sin embargo los consumimos con gusto. El no control sobre nuestra alimentación deviene fácilmente en enfermedad que todos conocemos. ¿Acaso alguna vez pensamos que la información cumple con los mismos criterios? Es necesario hacer conciencia sobre como ingerimos la información e incorporar una buena y saludable dieta informativa. ¿Ya empezaste la tuya?


Recomiendo leer el siguiente Articulo:
http://lmdiaz.com/dieta-informativa-hambre-conocimiento-y-la-indigestion-por-exceso-de-datos/


Al dia con la agenda



Esta viñeta resume parte de mi filosofía tan poco aceptada socialmente, "No dejes para hoy lo que puedes hacer mañana". Sinceramente palabras tan vacías, aparentemente, encuentran un respaldo muy importante en lo que refiere a la "inteligencia emocional". Una especie de vorágine pos modernista incita a las personas a aceptar como "saludables" determinados ritmos o mecanismos de organización en la rutina y lo que es peor, termina por establecerlos como modelos "ideales" para determinados estratos sociales.
Si ponemos en la balanza el uso desmedido de agendas, el bombardeo informático insano (digase, Gmail, whats up. facebook, etc...) y el famoso dicho "quien mucho abarca poco aprieta" nos encontraríamos en una disyuntiva muy imporante. La pregunta que me planteo constantemente es:
¿Una persona es capaz de explotar al máximo sus talentos cuando su cerebro se encuentra en tales condiciones de fatiga informativa y "tareas pendientes" ?
La respuesta es algo difícil de hallar y solo el tiempo, el cual constamente aprovecho para elaborar una estadística natural e intuitiva, me darán la razón. Por lo pronto sigo priorizando el lado de la balanza que dice "Quien mucho abarca poco aprieta" y me respaldo en la breve experiencia de ver gente mediocre realizando múltiples actividades sin destacarse absolutamente en nada y privándose de poder crecer en sus grandes talentos apaciguados por el monstruo pos modernista.
Recomiendo este libro de Jose Ingenieros, el cual puede ilustrar un poco el concepto de mediocridad, desde una arista cuya estética social es sublime.

http://es.wikipedia.org/wiki/El_hombre_mediocre

Algo de Charles Dickens


"Tambien estaba Belinda Bates, amiga intima de mi hermana, una joven deliciosa, amable e inteligente, que paso a ocupar la habitación del cuadro. Tiene un fino talento para la poesía, así como una verdadera vocación para los negocios, "participa" (utilizando una expresión de Alfred), en la misión de la Mujer, derechos de la Mujer, los errores de la Mujer y todo aquello que lleve la palabra Mujer con una mayúscula, o todo aquello que no es y debería ser, o que es no debería ser.
- ¡Mi queridisima y digna de alabanzas, que el cielo te siga haciendo prosperar! - le susurre la primera noche, cuando me despedí de ella ante la puerta de la habitación del Cuadro - Pero no te excedas. Y con respecto a la gran necesidad, querida mía, de que haya mas empleos al alcance de la mujer de los que nuestra civilización les ha asignado todavía, no arremetas contra los desafortunados hombres, incluso aquellos que a primera vista se interponen en tu camino, como si fueran opresores naturales de tu sexo; pues créeme, Belinda, que a veces se reparten sus salarios entre esposas e hijas, hermanas, madres, tias y abuelas, y no todos en la obra son caperucita y el lobo, sino que también hay otros papeles.
Sin embargo, me estoy desviando del tema"
Fragmento de "La casa encantada" de Charles Dickens (1812 - 1870)
Cosas por las que valoro y amo la escritura de Charles Dickens.
La narrativa del capitulo avanza paulatinamente, entre descripciones parciales de entornos o sensaciones que percibe el personaje. Suele detenerse fugazmente en una descripcion de no mas de una pagina en la que ilustra con humor y excelencia las cualidades de un personaje. Describe elementos fundamentales para poder comprender el contexto moral en el cual el personaje reacciona ante los hechos que suceden posteriormente en el desarrollo de la trama.
Algo fundamental para entender y apreciar la escritura de Dickens, es comprender como idealiza ciertos conceptos sociales, arraigados a su concepcion de la "autentica moralidad cristiana" (era muy cristiano), desde los cuales se funden las mas incisas criticas sociales. Hay que comprender que esta descripción que realiza de Belinda, se enmarca en el contexto de la sociedad Londinense victoriana en la cual Dickens brinda un espacio en este libro (como en otros y puedo dar fe de ello) para narrar un personaje con fuertes convicciones sociales de revindicar los derechos de la mujer. Lo hace con la gracia y frescura propia de sus textos, describe al personaje con gracia y simpatía, y deja entrever su lado critico al respecto.
Definitivamente, como dice la critica de "the Guardians", Charles Dickens en La casa encantada" brinda espacios que cualquier lector moderno podría situarlos en la tan golpeada palabra, post modernista